
Inicialmente la práctica de disciplinas marciales
(bujutsu) servía exclusivamente al propósito de guerra. Posteriormente, durante
el periodo Edo (1603-1868), el bujutsu
gradualmente se desarrolló en budo, esto quiere decir que nosotros practicamos
no para convertirnos en guerreros sino para desarrollar nuestras capacidades
mentales y físicas.
Sigfried Kobilza ha sido entusiasta de las artes
marciales japonesas desde que era un muchacho pero vivía en un país donde
prácticamente no era posible un entrenamiento continuo y sistemático. Como
estudiante joven recibió su educación Budo en
el Instituto de Deportes en la Universidad de Viena (Austria). Como
muchos otros comenzó con karate y judo, practicó aikido moder...
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