Por Siegfried Kobilza

Traducción al Español por José Luis Hernández-Flores

Esta pregunta parece ser de interés especial para muchos budokas, sin importar, a cual organización Budo pertenezcan y/o la disciplina que practiquen. La discusión sobre este tema a veces incluso alcanza el nivel de una "controversia ideológica". Es interesante notar que esta discusión existe casi exclusivamente en el resto de los países, pero de ninguna manera en Japón.

Aquí deseo ofrecer mi contribución a esta pregunta. Quisiera agregar algunos hechos y pensamientos a esta discusión que quizás permitirán al lector encontrar su propia respuesta a esta materia.

 

En el diccionario usted puede encontrar sobre “jutsu":
(japonés) = arte, medios, manera, posibilidad, solución; técnica;

(chino) = arte, habilidad, conocimiento especializado, capacidad; método, táctica (sistema para alcanzar una meta); táctica (dirección de una armada).

 

Sobre "Do" usted puede encontrar lo siguiente:
(japonés) = manera, posibilidad, solución; método;

(chino "tao") = manera, camino, posibilidad, solución; método; doctrina, enseñanzas; principio.

 A primera vista parece, que los significados de estos kanji fueran comunes, por lo tanto existen diferentes interpretaciones, basado en el desarrollo histórico de Japón, que por supuesto influenció siempre la práctica de las artes marciales. Me estoy refiriendo aquí a la declinación gradual de la clase guerrera después del final "de la edad de las provincias combatientes" (Sengoku Jidai) y/o con el principio del período Edo (1603) o las “bellas artes” en el cual florecieron la pintura, la música y la literatura. El decline de la clase guerrera causó una disminución del número de samurais bien entrenados por un lado, y por otro, las artes marciales evolucionaron lentamente de una formación marcial en un entrenamiento en el cual la tarea particular se volvió la educación del cuerpo, el espíritu al igual que la persona. 

Este desarrollo comenzó hace casi tres siglos, alcanzó su apogeo con la fundación del Kodokan por Kano Kano Jigoro (1882). Él puso en principio concienzudamente los aspectos educativos del “nuevo” judo. Él reemplazo el término “jutsu” dentro de la designación del arte practicado originalmente: el “Jujutsu”, por “Do” que proviene del Taoismo significando “camino” (Do) como principio filosófico: camino de vida. Así un giro importante dentro de los entrenamientos de origen puramente marcial (bujutsu), por lo tanto desacreditado en Japón, se efectuó con la evolución del entrenamiento de combate en el cual el fin viene de su propio desarrollo físico y mental.

 En épocas anteriores, cuando las artes de combate todavía fueron desarrolladas y enseñadas como verdaderas artes marciales, las diversas disciplinas fueron nombradas como "jutsu" (por ejemplo kenjutsu, naginatajutsu, jojutsu, aikijutsu etc). Después de Kano, tales nombres de las disciplinas fueron cambiados cada vez más en las designaciones que utilizaron "do" en vez de "jutsu" (como kendo, naginatado, jodo, aikido etc.) para demostrar una lazo espiritual y la práctica del Budo que estaba de acuerdo a las ideas educativas de Kano.

Las organizaciones Budo actuales naturalmente no son más establecimientos de entrenamiento militar o paramilitar. Estas comparten la mayor parte de objetivos más o menos idénticos, entre los cuales el desarrollo mental positivo y físico de sus practicantes deben ser el principal objetivo. Por tanto, lejos de aquellas que encuentran sus orígenes dentro de la tradición japonesa, representan ciertamente la forma “do” de las artes marciales, poco importa la forma en que se designan actualmente sus disciplinas. Ya que a diferencia del Japón antiguo, el objetivo no es instruir guerreros bien entrenados, sino promover el desarrollo personal de sus miembros.

Este ajuste como resultado del desarrollo histórico en Japón de una parte y del desarrollo global de las sociedades del mundo occidental donde las artes marciales japonesas gozan actualmente de una gran popularidad por otra parte, ha llevado naturalmente a una evolución de los contenidos de los diversos ryu (escuelas) de bujutsu y/o de Budo. Ocurre lo mismo con la formación práctica que ha sido adaptada a la evolución de los objetivos. Sin embargo, este es un debate en el cual no deseo profundizar por el momento.

Dentro la ISTB, las designaciones “do” (aikido, iaido, jodo) son utilizadas preferentemente porque nosotros practicamos también el Budo como un entrenamiento físico y mental al igual que para el desarrollo de nuestra personalidad. Y sobre todo, nosotros nos desarrollamos a partir de una tradición donde estas designaciones eran ya utilizadas. En ocasiones, sin embargo, algunas de nuestras ramas emplean igualmente las designaciones como el aikijutsu, iaijutsu o jojutsu a fin de evitar ciertos conflictos o ciertas confusiones con otros organismos de Budo y sus disciplinas, aunque no existe ningún derecho exclusivo

Como organización de aikido, nosotros nos encontramos a menudo al error muy extendido, que muchos en el mundo del Budo creen. El aikido fue creado por Ueshiba Morihei. Esto está probablemente ligado a la propagación y el importante desarrollo del aikido de Ueshiba Morihei en el mundo. Por consecuencia, se asume automáticamente que todos los estilos de aikido que llevan esta designación representan al Aikido de la escuela (ryu) de Ueshiba. Esto no es real, Ueshiba ha creado solamente uno de los estilos existentes de aikido. Nosotros debemos de todas formas hacer parte de una cierta comprensión concerniente a este error y considerarlo con tolerancia. No obstante sigue siendo importante que este elemento exige simplemente un poco más de información en el futuro.